Ikona parte de una composición simbólica donde tiempo, cuerpo, amor, fluidez y blobismo se integran en una sola superficie textil.
La pieza exige una construcción precisa por capas de color, contornos curvos y zonas superpuestas, manteniendo la fuerza gráfica del diseño original sin perder la calidez ni la presencia material de la lana.
Una edición donde el icono deja de ser imagen y se convierte en objeto: una alfombra escultórica pensada para ocupar el espacio como signo, color y materia.















